la Musica de
Susana Witruk y Gustavo Battaglia.
Una suerte poder compartir con nuestros eno-amigos
estos momentos tan preciosos.
Gracias a Porto Musica por organizar,
gracias a Eva Ferrera por las fotos.
El primero blog de vinos escrito en ITAGNOLO, un nuevo idioma nacido de el mix de Italiano, Catalan y Castellano, dialecto veneto.. entonces perdonàis los increibles errores que encuentreràis. pasamos mas tiempo bebendo que no leendo libros de gramatica. poco a poco mejoraremos, promiso!
Desde Peyrhorade en una hora y media ya estamos en España! En la ronda que da la vuelta a Bilbao nuestro gps no para de señalizar los controles de velocidad: contamos unos 10 en unos 30 kilometros! Tambien aqui los ayuntamientos tienen afan recaudador... nos dirigimos hacia un hostal que sale en nuestra guia. Hay obras por todas partes y el hostal es muy feo.
Decido llamar a Gorane, una amiga de Bilbao que, como no, esta en Barna. Nos aconseja un hostal (iturrienea ostatua) en el centro donde nos acoge una chica finlandesa muy simpatica. El sitio es muy bonito y muy muy especial...
Carlo nunca ha estado en Bilbao y como verdadero turista estilo niponico quiere ver el Guggenheim (para decir la verdad nos gustaria comer en el restaurante del
Guggenheim pero es lunes y Josean Alija tiene cerrado su local de una estrella Michelin), asi que paseamos hasta alli bordeando la preciosa ria.
Hace un sol precioso y el museo más famoso del mundo nos deslumbra con su metal y sus reflejos de todos los colores. Nos conformamos con la parte exterior y volvemos hacia el centro para comprobar la oferta de tapas y pinchos que nos ofrece Bilbao. No teniendo referencias vamos al azar y lo que encontramos es de mediana calidad, sin ninguna puntuación importante. Los bares de la Plaza Mayor se parecen todos y la oferta gastronomica es muy pobre. Andamos en busca de los bares que nos ha aconsejado la chica finlandesa del hostal pero nos damos cuenta que por algo es finlandesa: el porcentaje de acierto es más bien bajo.
La mañana siguiente decidimos que Cantabria nos espera y nos dirigimos hacia Santander.
La primera sensación es que todo esta muy urbanizado, la costa destrozada y plagada de edificios muy feos. No nos lo esperabamos aqui tambien! En Santander entre la Catedral y el mercado preferimos el mercado. Larga charla con un vendedor de quesos artesanales que nos vende un queso de leche cruda (el Gomber) de oveja cantabrica. Nos decepcionan las ortalizas, todas procedentes de cultivo intensivo. Mucho mejor los puestos de pescado, donde hay un poco de todo, incluidos pescados desconocidos por nosotros siendo peces del Atlantico. Se podria hablar mucho sobre la sostenibilidad de cierta pesca y ciertos productos que vimos en ese mercado, pero no es este el lugar apto para esto y ademas ya ha llegado el momento de irnos a la playa!!
Paramos en los alrededores de la playa de los Covachos, una playa escondida y de acceso no muy facil. Carlo se da cuenta de esto en seguida: todavia lleva las secuelas de una roptura del tendon de aquiles y en las rocas que hay que bajar tiene que ir con mucho cuidado.
Ademas el mar está bastante agitado y de repente, mientras Carlo està con medio cuerpo en el agua, una hola gigante casi se lo lleva mar adentro. Por suerte consige aguantar pegado a las rocas cual percebe! Eso si, en seguida me dice que le duele una mano.... pero por ahora lo importante es llegar a la playa... pero... nos damos cuenta en seguida que la marea esta subiendo a toda prisa y hay que irnos.
En la misma situación hay otra gente y tambien unos perros... siguen a continuacion escenas de perros asustados, de dueños de perros aún más asustados y crisis de panico.... finalmente llega una especie de Sandokan (hay Sandokan en España?) que nos salva a todos (incluidos los perros) y desaparece en el mar.
Carlo, mas despacio de lo normal porque la mano sigue dolendiole, pone en el gps: Arenas de Cabrales.
Ya ha llegado el momento de probar algunos quesos y de visitar los Picos de Europa.
Dejadas las maletas en la habitación (otra cama compartida! Conseguiré pegar ojo alguna noche?) subimos hasta Sotres, un pequeño pueblo en el medio de los Picos en plena reforma gracias al dinero del govierno. Es un sitio bonito, con unas vistas preciosas y algunos rincones todavia autenticos. Hay una tiendecita regentada por una mujer muy anciana que vende todo tipo de producto tipico. Nos llevamos: 4 botellas de sidra Basilio, la sidra producida a la mayor altura en toda Europa, quesos gamonedo, cabrales y afuega el pitu, pimenton picante y normal (para mi salsa de patatas bravas). Nos gustaria llevarnos tambien embutidos de ciervo y jabalì pero no aguantarian en el coche tantos dias. Entablamos conversacion con la señora de la tienda: segun ella las obras estan muy bien solo hay problemas con una mujer que aún tiene pollos y gallinas y deberian hechar la granja del pueblo por los malos olores. Pero donde compraran los huevos de verdad y los pollos buenos? En el supermercado? Viva el progreso! Intentamos olvidar la decepcion y la tristeza con un litro de sidra y unas tapas.
Luego cena en un sitio aconsejado por nuestra Lonely Planet: el restaurante Cares.
La cena esta medianamente bien: destaca sobretodo el cabrito de corral al horno, excelente con una muy buena coccion y una textura maravillosa. Pedimos tambien una triste tabla de quesos, todos de leche pasteurizada (menos of course, el cabrales muy picante y muy fuerte..) y sin nungun sabor a destacar. Hablando con el dueño el decide sacar el cabrales de pastor que come el mismo..... un queso de leche 100% cabra (y no como la mayoria de cabrales de ahora qua tambien llevan mucha leche de vaca...) sabroso, delicado, con muchos matices, aromas a montaña y hierbas frescas. Una maravilla! No entedemos porque no sirva este cabrales todos los dias para “educar” a sus clientes entre los cuales hay muchos turistas com
La mañana siguente subimos en autobus a los lagos de Covadonga (aunque antes, como verdaderos italianos, intentamos ir en coche...para luego averiguar que... no se puede!). Los lagos de Enol y el de la Ercina son bonitas manchas azules en un mar de verde. Vacas pastan por alli fotografiadas por los numerosisimos turistas. Bajando paramos a Covadonga, donde Pelayo (por fin descubro quien es el de calle de Barcelona por donde he pasado miles de veces!) derrotó a los musulmanes empezando la Reconquista.
Pero la verdadera razón que nos hace parar es de otro tipo: Carlo espera que la virgen de la Santa Cueva le haga desaparecer el dolor que tiene en la mano... pero, no obstante la media hora de cola, el milagro no ocurre y planeamos parar en el hospital de Oviedo para que le hechen un vistazo. Solo me he traido un libro: el Zuangzi, texto taoista que casi me acabo en las cuatro horas de espera. Carlo sale del hospital con la mano escayolada: hay fractura del metacarpo! Me esperan muchos chilometros conduciendo el coche!!!
Con la llegada del verano llegan, por fin, las vacaciones. Este año yo y Carlo Catani vamos a Galizia. Los dos conocemos España, sus vinos y sus manjares bastante bien, pero Galizia hasta ahora se nos ha escapado. Tambien gracias a la última edición de Slow Fish (http://www.slowfish.it), donde conocimos a muchos gallegos encantadores, planeamos poner rumbo hacia allí.
Nuestra idea és que sean unas vacaciones con playa, sol, ocio y tambien, pero no solo, gastronomia y vinos.
A las 6 y media de sabado 1 de agosto estamos en el coche.
Nuestra primera cita es en Arles a las 13 horas. Tenemos tiempo de sobra, nos decimos.
Pero somos demasiado optimistas: todo el mundo parece haberse ido de vacaciones (a pesar de la crisis!) y ya a la altura de Aix en Provence hay retenciones. A las 13.30 nos plantamos delante del restaurante de Jean-luc Rabanel donde tenemos reserva. La amable camarera que nos acoge nos dice que ya es demasiado tarde!!! Y nos envia al bistrot de al lado. Ademas de cansados estamos un poquito cabreados: despues de 7 horas de coche no hemos podido comer en el Atelier de Rabanel.
Decidimos probar igualmente un par de platos del bistrot, avisando a los camareros de que, de todas maneras, nos gustaria hablar con Monsieur Rabanel para explicarle quienes somos y conocer más su cocina y su forma de entender la gastronomia. Hay que decir que L’Atelier de Jean-Luc Rabanel (http://www.rabanel.com) és el primer restaurante ecológico de Francia galardonado con una estrella Michelin (ahora tiene dos..).
El chef se sienta a nuestra mesa a las 14:45 horas y, una vez roto el hielo, empieza a pedir una serie de platos que representan su almuerzo y que nos ofrece uno detras de otro haciendo caso omiso del hecho que nosotros ya hemos tomado el café! Llegan asi: foie de pato, unas almejas especiales (que en Italia llamamos “telline” y que no son “vongole”), tartas variadas con frutos del bosque locales, varios vinos de pequeño productor, orujos, más cafès..... no podemos más! Y tenemos que conducir otros 700 kilometros hasta Peyerhorade, en la Aquitania francesa!!
Al cabo de media hora los tres somos mejores amigos (amici primi, come decimos en Italia) y Jean Luc nos explica su manera de trabajar, su historia y su particular visión de la cocina.
Es un tipo especial: con un pasado de experto en artes marciales, ahora cultiva en su proprio huerto 250 variedades de vegetales y verduras que representan la base de casi todas sus creacciones.
Nos levantamos de la mesa a las 18 de la tarde con la promesa de volver para cenar el día 16 de agosto, como ultima etapa gastronomica de nuestro viaje. El nos sugiere llegar a tiempo para almorzar la mejor buolabaisse de Francia y luego quedarmos a cenar su menù especial!!!
Serà este el viaje en que conseguimos engordar?
De viaje hacia la Aquitania decidimos, para evitar el efecto “Supersize me”, comer o cenar como dios manda solo una vez al día.
Llegamos a Peyrhorade qua ya es de noche. Guillermette y su familia nos esperan levantados, recien llegados de la fiesta mayor de Bayonne, la cuarta fiesta más concurrida del mundo (despues de, en este orden, Carneval de Rio, los San Fermines y el October fest de Monaco de Baviera. Pero…. donde estan Las Fallas de Valencia?)
Guillermette es una estudiante de la Universidad de Ciencias Gastronomicas (www.unisg.it). Su padre Jacques Barthouil tiene una empresa donde ahuma salmones procedientes de todo el mundo (incluido una especie di salmon local, un tiempo abundante en la zona...) y produce foie gras y derivados del pato local, criado en estado semi-salvaje.
La casa es una bonita mansión rural, a orillas del rio, decorada con gusto por la madre de Guillermette (la cocina es un giño al trencadís de Gaudì..).
Despues de un pequeño tentenpié nos esperan dos bonitas camas con vista al río. Ya nos sentimos un poquito de vacaciones.
La mañana siguiente, nuestros anfitriones nos llevan de escursiòn al pequeño pueblo donde la gente todavia habla patois, la lengua “patosa” de origen occitana que socumbió a las embestidas del languedoil, ahora el frances común.
Desafortunadamente llegamos tarde para el recuento de los salmones que suben el río: hoy han sido ocho, un numero dentro del promedio en estos ultimos años. Rapida visita a la iglesia de Sorde, etapa del camino de Santiago en tierra francesa. Luego, yo y Carlo nos subimos al autobus direccion Bayonne.
La fiesta de Bayonne (http://www.fetes.bayonne.fr) recuerda mucho la de Pamplona, con todo el mundo vestido de blanco y de rojo y una programación de corridas a lo largo de toda la semana.
El ambiente es agradable y divertido, muchisima gente en la calle, comiendo, bebiendo, viendo los fuegos artificiales, haciendo el “paquito chocolatero” y coreando una canción del deporte local: el rugby! Nosotros, que nos acoplamos con facilidad a las costumbres locales, a las dos horas somos más franceses que los demás (yo un frances mudo dado que no hablo ni una palabra..) y lo pasamos muy bien.
Llegamos a casa sobre las tres de la madrugada, contentos.
La mañana siguente visita a la empresa de Jacques: el sitio es pequeño y todavia muchas tareas se hacen a mano. Se nota el cariño que los empleados y el señor Jacques meten en su trabajo.
Carlo compra media tienda de productos, cargamos el coche, comemos algo con los Barthuil (incluidos muchos productos del huerto que la madre de Guillermette quida personalmente) y partimos en dirección Bilbao llevandonos el recuedo de dos dias agradables y de una familia muy bonita.





